diciembre 7, 2021
Agronegocios Opinión Salud

Por un pan sano y saludable: no al trigo HB4

Somos el único país en aprobar el trigo transgénico:

Lo que esperaba el gobierno nacional para confirmar la aprobación del trigo transgénico (producido en laboratorio) sucedió: la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CNTBio) de Brasil aprobó el 11 de noviembre, la comercialización del trigo transgénico HB4, diseñado en nuestro país por la empresa Bioceres, que es tolerante al herbicida glufosinato de amonio, el cual se encuentra prohibido en la Unión Europea por ser 5 veces más tóxico para la salud de las comunidades y el ambiente que el mismo Glifosato.

Múltiples organizaciones aseguran que no están dadas las condiciones para separar el trigo HB4 del trigo convencional como prometen, por lo cual toda la cadena triguera estará contaminada. Este nuevo Organismo Genéticamente Modificado (OGM)  es rechazado en muchos mercados internacionales y por quienes trabajan por una alimentación sana, segura y soberana.

Es necesario proteger el trigo como alimento para la vida, no como un recurso de especulación financiera. Un trigo que ayude a cuidar nuestros suelos, nuestras y nuestros campesinos/as y nuestra salud. Una vez más, el poder corporativo se ha impuesto sobre el bien común.

El Gobierno Nacional debería dar marcha atrás con la aprobación de este trigo tóxico, que sólo beneficia a las corporaciones poniendo en juego el alimento y la salud del pueblo argentino. Una vez más los intereses del agronegocio priman por sobre las necesidades reales de nuestros pueblos.

Un negocio turbio

Primero Argentina en octubre de 2020 y ahora Brasil, autorizaron de manera irresponsable un tipo de cereal transgénico que es ampliamente rechazado por productores, trabajadores/as de molinos, procesadoras de harina, cámaras de panaderos, organizaciones campesinas y ecologistas.

El gigante sudamericano expondrá  toda su producción en base a trigo a la contaminación por el agrotóxico glufosinato de amonio, nocivo para la salud de las personas y el medio ambiente. Pero en nuestro pais, donde ya se han cultivado de manera irregular 55 mil hectáreas, toda la cadena alimenticia triguera también será contaminada y eso significa graves problemas comerciales debido al amplio rechazo que tiene este cereal modificado en el mundo.

No existe  ninguna posibilidad de separar el trigo HB4 del convencional y, de esta manera, TODO el trigo producido en nuestro país se verá expuesto a ser rechazado en los mercados internacionales.

Pero el problema central es que se confirma la cesión de soberanía de nuestro país, dejando en manos de Brasil (que solo representa el 42% de nuestro mercado de exportación de trigo) una decisión que responde a un interés corporativo y que nos expondrá a todos y todas,  a consumir pan, pizzas y todos los derivados de la harina de trigo contaminados con transgénicos y glufosinato de amonio.

Que es el glufosinato de amonio

 El nuevo TRIGO TRANSGÉNICO aprobado  es resistente al herbicida glufosinato de amonio, por lo tanto,  este veneno llegará como residuo a la mesa de los argentinos en el pan y en las pastas.

El proceso es asi: en  la semilla transgénica de este  trigo  se injerta en su genoma en forma artificial  un gen de girasol que le daría tolerancia a la sequía  y otro gen que le da tolerancia al herbicida GLUFOSINATO de amonio; además se insertan genes marcadores, que son genes de resistencia a antibióticos de uso humano.

De esta manera, este trigo  podrá ser fumigado intensamente con veneno ( glufosinato LibertyR de Bayer)  para que no crezcan otras plantas (malezas) que puedan disminuir su rendimiento.

El Glufosinato es un veneno natural que producen algunas cepas de bacterias estreptomyces del suelo, actúa como un antibiótico que secretan para afectar a otras bacterias vecinas permitiendo la supremacía de estas cepas, que no sufren ningún daño porque tienen dos enzimas que convierten al glufosinato en un metabolito inerte (N-acetil-glufosinato o NAG).

Estas enzimas que metabolizan el glufosinato son producidas por dos genes que componen el genoma de las bacterias: pat gen y bar gen. Estos genes son los que son introducidos en el trigo y cuándo  el trigo se fumiga, los solventes y surfactantes del Liberty transportaran el glufosinato de amonio a través de toda la planta, donde las enzimas lo convierten principalmente en NAG. De esta manera, la planta «detoxifica» al herbicida y vive, mientras las malezas circundantes mueren.

Trigo y veneno

El problema es que ese veneno no está presente naturalmente en las plantas, permanece en ellas y se acumula con cada pulverización subsiguiente. De manera que, cuando nos alimentemos con estos cultivos, también consumiremos el veneno (N-acetil-glufosinato). Ya hay estudios que encuentran la reconversión del NAG a glufosinato por acción de bacterias en el intestino de ratas y de cabras, por lo que es muy probable que no solo ingiramos glufosinato como el residuo que quedo en el trigo, sino que reconvirtamos NAG a glufosinato activo dentro de nuestro cuerpo.

 La Unión Europea prohibió de comercialización de este pesticida: “los Estados miembros modificarán o retirarán los productos fitosanitarios que contengan la sustancia activa glufosinato a más tardar el 13 de noviembre de 2013”.

Los argumentos para prohibir este veneno fueron 3:

1) Los niveles de residuos tóxicos en patatas fumigadas con glufosinato representaban un riesgo grave para los niños de corta edad

2) Existe altos riesgos de muerte para los mamíferos

3) Los agricultores que utilizaban glufosinato se vieron expuestos a niveles tóxicos no seguros, incluso con el uso de indumentaria protectora.

Este herbicida además,  es altamente soluble en agua y no es degradado por fotólisis o hidrólisis en agua. La vida media en agua es de 300 días y puede contaminar las fuentes subterráneas de agua para consumo humano.

 El Glufosinato de amonio que se aplicara al trigo transgénico, es un peligro inaceptable para la salud colectiva,la biodiversidad en el ambiente y la contaminación alimentaria en derivados del trigo, principalmente pan y pastas, por esta razón muchas organizaciones y productores  están diciendo: ¡Con nuestro pan no!

*Fuentes: Red universitaria de ambiente y Salud

                 Colectivo de profesionales Trigo Limpio

                 Biodiversidad en Latinoamérica

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